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A mi marido Jorge, el padre de mis hijos, mi amigo, mi compañero y el amor de mi vida

Gemma de los Ríos.     07-02-2017

Decía Isabel Allende que “la gente no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan, si puedes recordarme siempre estaré contigo”. Desde el maldito 11 de diciembre de 2015 necesito cada día aferrarme a estas palabras.

Aquel fatídico día estallaron en mil pedazos nuestras vidas, dejando un inmenso vacío y dolor, arrancándonos de golpe todos nuestros sueños y planes que construimos con tanto cariño e ilusión durante 21 años.

Cómo aprender a vivir sin ti. Cómo comprender y hacer entender a nuestros hijos que alguien pueda tener tanto odio y maldad en sus estúpidos pensamientos y actos, basados en la locura y la sinrazón.

Chiqui, ya sé que no soportas verme triste y llorar, mucho menos a los niños, y sé que a diario lo hago, te pido mil perdones por ello, pero no soporto la idea de no volver a verte, de no volver a sentirte, de no escucharte.

Cada día intentamos sobrevivir sin ti y, aunque no he parado de recibir ayuda de todo el Cuerpo de la Policía, desde su exdirector general pasando por todos y cada uno de tus compañeros de Granada, Kabul y resto de España, ayuda de la familia, amigos, vecinos, nada ni nadie puede cubrir la inmensa tristeza que soportamos.

Quiero que sepas que me enorgullece haberte elegido como el padre de mis hijos, fue una elección inmejorable, porque gracias a todas y cada una de tus lecciones, muestras de cariño, vivencias y el amor que nos demostrabas a diario has hecho posible que tu  esencia siga intacta en nuestra casa.

Me gustaría contarte que he abierto un camino que no sé dónde me llevará, lleno de miedos e incertidumbre, pero aferrándome a tus palabras  “si estás convencida de  que tienes razón, pelea por ello”  así lo haré. Pido y busco explicaciones de los que fueron responsables de que sufrieses ese ataque indiscriminado, a todos aquellos que pudiendo y siendo conscientes de la inseguridad que te rodeaba no pusieron  los  medios de seguridad suficientes, no evitando  que sufrieses ese cruel final, no es justo que alguien como tú, con el grado de responsabilidad que tenías junto con tu profesionalidad inmejorable, te arrebatasen el derecho a realizar tu trabajo y defenderte.

Vivo con el dolor de tu pérdida, de tu ausencia, pero con la relativa tranquilidad de saber que los que apretaron el gatillo están en el infierno. Ya sabes, que por desgracia en este país nos han castigado por terrorismo durante años, muchas familias no tienen esa tranquilidad y aunque da igual las distintas e injustificables creencias de los que son asesinos, no podría ni imaginarme vivir la situación de verles respirar e incluso exigir derechos. Cuánto horror, qué asco.

En este camino tengo el apoyo y cariño  de todas las personas que nos quieren. Chiqui, quiero que todo el mundo sepa que ocurrió allí, de que pasta estás hecho, dicen que los hombres que hacen lo correcto son recordados, los que lo siguen haciendo ante la adversidad son leyendas, cariño tú eres leyenda. Aunque yo no necesitaba nada de esto para saberlo

En un testimonio que grabé para la AVT me preguntaron qué te diría y, en ese momento, sólo contesté lo que te digo cada noche, que te quiero y que me esperes, pero hay muchas cosas que se quedaron en el tintero. Hoy te daría todos esos besos que por rutina no te di y tantas palabras de amor como existen.

Cariño, no puedo pensar que todo ha acabado aquí, necesito creer que estás con nosotros, que jamás nos dejarás. A los niños les digo eso, que te busquen en sus sueños, allí jugarás con ellos en la playa al fútbol como solías hacer y les darás infinidad de besos y tus interminables abrazos que tanto echamos de menos.

Cariño, me niego a ser tu viuda, soy y seré tu mujer eternamente, me niego a despedirme de ti, tengo la convicción que algún día volveremos a estar juntos.

Cariño, no sabes cuánto amor sembraste, gracias por regalarme maravillosos recuerdos y dos joyas. Quiero que sepas que lo primero que haré cuando suba al cielo será buscarte, aunque sé que me estarás esperando. Hasta que nos veamos. Tkm.

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