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Interior no cede en su política penitenciaria y traslada a la jefa de ETA ‘Anboto’ al País Vasco

ACTUALIDAD - 04-06-2021

Interior no cede en su política penitenciaria y traslada a la jefa de ETA ‘Anboto’ al País Vasco

El viernes, para las víctimas del terrorismo, es sinónimo de nuevos traslados de presos etarras. Esta semana, como no podía ser de otra manera, el Ministerio del Interior ha vuelto a comunicarnos el traslado de 4 etarras a cárceles próximas y propias al País Vasco y Navarra, todos ellos con delitos de sangre. Cabe destacar que la Secretaría General ha dispuesto el traslado de María Soledad Iparraguirre “Anboto” del Centro Penitenciario Madrid I, por razones judiciales y en calidad de presa preventiva, al Centro Penitenciario de Álava.

El traslado a una prisión propia del País Vasco de esta sanguinaria jefa de ETA, supone en las víctimas del terrorismo un sentimiento de humillación y tristeza difícil de explicar. Desde la AVT no entendemos como una terrorista con su historial delictivo, y con varias causas aún pendientes con la justicia, en las que la AVT está personada como acusación popular, vaya a ser acercada con sus familiares sin haber colaborado con la justicia y sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento, algo que ya hemos podido comprobar en primera persona en nuestra asociación en sus últimos juicios.

Como llevamos tiempo alertando desde la AVT, este Gobierno pronto pasará a la historia como el que ha trasladado a todos y cada uno de los presos etarras de nuestras cárceles. Un dudoso reconocimiento que sí verán con buenos ojos sus socios de gobierno, esos que esta semana han criticado la apertura del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo porque consideran que  "ignora y margina a una parte de las víctimas y pretende ser una ficha más para la construcción de un debate de parte y no inclusivo". Estos mismos que siguen sin condenar los asesinatos de ETA. Estos mismos que lo único que pretenden es tergiversar el verdadero relato del terrorismo, que no es otro que el de las víctimas. Porque no se equivoquen, aquí hubo unos asesinos que pusieron las pistolas y unos inocentes que pusieron las nucas.

El pasado miércoles, la AVT se reunió con la Consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal, un encuentro en el que tuvimos la oportunidad de trasladarle nuestras inquietudes en materia penitenciaria, de cara a la inminente transferencia de prisiones a la comunidad autónoma vasca, que está prevista que entre en vigor el próximo 1 de octubre. En este sentido, quisimos dejar clara nuestra posición al respecto, y es que las víctimas del terrorismo hemos confiado en el Estado de Derecho, y lo mínimo que se nos debe es justicia. De ahí que pidamos que se nos tenga en cuenta antes de tomar ciertas decisiones en materia penitenciaria, que aunque sabemos que son legales, provocan decepción y resignación en nuestro colectivo. En este sentido, la consejera vasca nos tranquilizó y nos trasladó la importancia de un modelo penitenciario que no genere mayor dolor a las víctimas del terrorismo.

Esta semana también hemos leído en la prensa declaraciones del Ministro del Interior en las que se afirma, refiriéndose a los homenajes y recibimientos a etarras, que se "está trabajando, y ya hay un borrador avanzado, para que se constituya en una infracción de carácter administrativo con la sanción correspondiente". Esto es algo que desde la AVT llevamos solicitando desde hace mucho tiempo, algo que esperemos que se convierta en una realidad lo antes posible y no quede en papel mojado.

Además, estos días hemos visto como plataformas como el Foro Social presumen de afirmaciones como: “Razonablemente, para el próximo verano es probable que la práctica totalidad de las personas presas, si no son todas, estarán cumpliendo condena en cárceles periféricas al País Vasco” o que el Ejecutivo está cumpliendo para la "resolución del ciclo de violencias" pese a la oposición mostrada por "un lobby" formado por algunas víctimas, medios de comunicación y sectores políticos y judiciales. Desde la AVT no entendemos como este tipo de plataformas de la izquierda abertzale se pueden permitir el lujo de hablar abiertamente de los planes del Gobierno, y mucho menos de tratarnos a las víctimas del terrorismo como un lobby. No se confundan, aquellos a los que defienden, y a los que no quieren cerca, sino libres, están en prisión porque un día decidieron atentar contra el Estado de Derecho y contra la vida de cientos de inocentes. Y lo que es peor, hoy día siguen sin colaborar con la justicia y sin mostrar un ápice de un arrepentimiento sincero.

Los presos etarras que esta semana verán mejorada su situación penitenciaria sin colaborar con la Justicia:

María Soledad Iparraguirre “Anboto”. Del Centro Penitenciario Madrid I al Centro Penitenciario de Álava. Fue condenada a 39 años de cárcel por el asesinato en junio de 1985 del cartero de la localidad alavesa de Amurrio Estanislao Galíndez. También fue condenada a 61 años de cárcel por ordenar dos acciones terroristas, una de ellas el atentado contra los policías Rafael Leiva y Domingo Durán que vigilaban la entrada de las oficinas del DNI en Bilbao el 13 de enero de 1995.Además, fue condenada a 11 años de prisión por el atentado perpetrado contra una entidad bancaria de Getxo en 1994. También fue condenada a 122 años de cárcel por ordenar y facilitar material para cometer otro atentado, el del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo, perpetrado en 1995 en León. Aún le quedan por lo menos 6 juicios.

José Ignacio Cruchaga Elezcano. Del Centro Penitenciario de Almería a la prisión de León. En 2002 la Audiencia Nacional le condenó a 54 años de prisión como responsable del asesinato de Juan Miguel Gervilla el 20 de diciembre del 2000 en Barcelona. También en el 2002 fue condenado a 33 años de prisión como autor del asesinato de Ernest Lluch el 21 de noviembre del 2000 en Barcelona. Además, en el 2003 fue condenado a 34 años y 6 meses de prisión como autor del atentado que acabó con la vida de José Luis Ruiz Casado el 21 de septiembre del 2000 en Barcelona.

Alberto Viedma Morillas. Del Centro Penitenciario de Almería a la prisión de Topas (Salamanca). En 2003 fue condenado a 30 años de prisión como responsable del asesinato de Tomás Caballero el 6 de mayo de 1998 en Pamplona. En 2004 fue condenado a 30 años de prisión como autor del asesinato de Francisco Casanova el 9 de agosto del 2000 en Berriozar (Navarra). También fue condenado por el intento de homicidio del subteniente del Ejército José Díez Pareja en la localidad navarra de Cizur Mayor en 2001.

Francisco Ruiz Romero. Del Centro Penitenciario Murcia II a la prisión de León. Fue condenado a 30 años de cárcel por el asesinato en 1998 de Tomás Caballero en Pamplona.

TRASLADOS ETA:

Total traslados: 232 (correspondientes a 192 etarras)

Al País Vasco o Navarra: 59 (13 por tercer grado y 6 por enfermedad, 40 porque sí)

Con delitos de sangre: 97 (se corresponde con 90 presos con 288 víctimas 208 atentados)

Total terceros grados: 21

             Con delitos de sangre: 6

             Libertades condicionales: 6

Ya podemos hablar abiertamente de que el Gobierno de Sánchez ha finiquitado la política de dispersión. Bajo su mandato se han realizado 232 traslados correspondientes a 192 etarras, de los cuales 97 tienen delitos de sangre. Así pues, según nuestros datos, quedarían por trasladar 6 presos en Andalucía, 1  en Murcia y 2 en Castellón. Todo apunta a que a partir de ahora, el siguiente paso en la política penitenciaria será que todos los presos acaben en cárceles del País Vasco y Navarra. Desde la AVT estaremos en guardia, como llevamos haciendo durante nuestros 40 años de historia, para alzar la voz ante cualquier decisión que consideremos lesiva para nuestro colectivo.