La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) celebró los días 26, 27 y 28 de junio una nueva jornada de convivencia y respiro familiar en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, en Zaragoza, una iniciativa destinada a favorecer el bienestar físico y psicológico de sus asociados y a fomentar el vínculo social entre los asistentes.
Durante el fin de semana, los participantes pudieron disfrutar de un programa orientado al descanso, la recuperación y el cuidado personal en un entorno especialmente adecuado para la desconexión. La actividad incluyó dos noches de alojamiento en régimen de pensión completa, acceso privado para el grupo al circuito termal, un tratamiento de barros parafangos y un masaje corporal de 30 minutos.
Más allá de los tratamientos y servicios ofrecidos por el balneario, la jornada permitió a los asociados compartir tiempo, experiencias y espacios de convivencia con otras víctimas del terrorismo. Este tipo de encuentros contribuyen a fortalecer los lazos de apoyo mutuo, combatir el aislamiento y generar un ambiente de cercanía entre personas que comparten vivencias y necesidades similares.
La presidenta de la AVT, Lucía Ruiz, quiso acercarse hasta Paracuellos de Jiloca para acompañar a los asociados participantes y compartir con ellos parte de esta jornada, reafirmando así el compromiso de la asociación con la atención integral a las víctimas del terrorismo y sus familias.
Desde la AVT se considera fundamental seguir impulsando actividades que, además de ofrecer descanso y respiro, permitan crear espacios de encuentro y acompañamiento entre las víctimas. Estas jornadas forman parte del trabajo permanente de la asociación para mejorar la calidad de vida de sus asociados y reforzar su bienestar emocional, social y personal.
La AVT agradece la participación de todos los asistentes y continuará promoviendo iniciativas que favorezcan el cuidado, la convivencia y el apoyo mutuo entre las víctimas del terrorismo.