La asociación critica el oscurantismo y la precipitación de una reforma que ha generado falsas expectativas y que, lejos de solucionar las desigualdades, puede incrementar la revictimización.
Madrid, 26 de octubre de 2026
La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) manifiesta su profundo malestar con la reforma de las indemnizaciones anunciada por el Ministerio del Interior que, lejos de acabar con las desigualdades entre víctimas con sentencia y sin sentencia, genera otras nuevas.
La reforma parte de una premisa falsa: que las víctimas con sentencia han cobrado indemnizaciones superiores. La realidad es que la inmensa mayoría ha percibido las mismas cantidades que las víctimas sin sentencia, siendo una minoría las que han recibido importes superiores. A ello se suman otros aspectos técnicos que introducen nuevas diferencias de trato entre víctimas.
Desde la AVT denunciamos las falsas expectativas generadas en el colectivo, al que se ha hecho creer que sus indemnizaciones se verían incrementadas cuando, en realidad, serán pocos los beneficiados y, además, el cobro de las cantidades previstas se demorará hasta tres años.
Especialmente grave resulta el oscurantismo, la precipitación y la falta de información con los que se ha gestionado esta reforma, anunciada precisamente en un contexto preelectoral. La incertidumbre y las respuestas poco claras que están recibiendo las víctimas por parte del Ministerio del Interior sobre quiénes podrán beneficiarse y qué cantidades les corresponderán están generando una nueva situación de revictimización.
La AVT recuerda que la equiparación de las indemnizaciones era una reivindicación histórica de las víctimas y un compromiso del Ministerio del Interior. Sin embargo, no puede utilizarse el cumplimiento de ese compromiso como pretexto para aprobar precipitadamente, al final de la legislatura, una reforma que genera nuevas desigualdades. Más aún cuando otros compromisos igualmente importantes, como la aprobación de un régimen sancionador frente a los actos de enaltecimiento del terrorismo o de un protocolo de actuación tras un atentado terrorista, siguen sin cumplirse y, una vez finalizada la legislatura, permanecerán guardados en un cajón.
Las víctimas del terrorismo merecen soluciones reales, no anuncios precipitados que generan falsas expectativas y nuevas injusticias.